sábado, 6 de diciembre de 2014

Feed the soul.

We the artists, we are condemned.
Damned for life.
Damned to be loved, not to be in love.
We, us and our destiny. We all have a purpose, to inspire.
We are scared and we are not, we feel lonely and we don't.
Please, don't try to understand me.
Only old men are allowed to love artists like me.
Only the forbidden, only the impossible.
That's our curse. Let our soul feed from it.
Feed the soul, kill the artist.
We the artists, we are condemned.

jueves, 30 de octubre de 2014

Presagio.

Escritores o poetas, admiradores de la vida. Todos hechizados, todos con la maldición como destino hasta el fin de nuestra existencia.
Creemos en algo que nunca conocimos, y lo seguiremos haciendo.
Es eso, o la muerte.

viernes, 18 de julio de 2014

Rain won't clean your sins.

In their town, people knew there was something wrong with them, but no one could ever SAY A WORD about it. It was like some kind of magic, black magic, that prevented any inhabitant from speaking. They ain't normal, that's for sure. But, what are they hiding? What dark secrets freely float in their minds? We don't know, nobody does. There's an evil side that wants to be found. Will we let it?

sábado, 12 de julio de 2014

Spy on me, please.

(Extracto de las crónicas de el primer humano en Marte)
Today I touched myself so many times... I'd been listening to the greatest symphonies and couldn't help turning on. It was so erotic...The blood all over the bathroom, It must have been the only time I really didn't care about the mess. It was raining, the window was open, the breeze was magnificent.
The hot creature in charge of the house, who has an excessive salary in my opinion, was spying on me through a hole in the wall, she must have thought I didn't know, and the fact is that not only did I know but I also enjoyed it, that gave me reasons to yell louder. Having a secret spectator while I was masturbating was so passionate... even better than when I do it alone. 
I trust her, I know she has deep secrets, maybe worst that mines, that's why I haven't killed her and I'm not planning to either. I still see her as an object, but an erotic one, like a toy. I don't kill funny toys.
Yes, the music and the recent events which Im not ready to tell you about yet, made me feel that great. I've made some killing-sex fantasies come true, and soon, very soon I'll tell you about them. 
Oh I'm so excited my dearest reader! I assume you've already noticed. I'm afraid I'm leaving you for the moment, I need a cigarrette and scotch, and maybe I'll return the house keeper the favour, I'm gonna spy on her, I'm sure she's going to touch herself tonight.
Thanks for reading me, my secret companion whom I'll never kill.
Yours, the first human on mars. 


jueves, 3 de julio de 2014

Un secreto Escalofriante.

(Extractos de las crónicas del primer humano en Marte, parte de la historia encontrada en la botella).

 Qué alguien tenga piedad, Escritor!
La desgarrante necesidad de bañarme en los fluidos que corren por las venas de otras criaturas es más fuerte que lo que mi conciencia y alma pueden soportar, no lo puedo retener. Mi cuerpo actúa por sobre mis pensamientos, o al menos es de lo que trato de convencerme. No puedo, no quiero admitir que me encanta. Que me fascina cortar ah, como disfruto provocar ese dolor, ah, los gritos de piedad sintonizados con las cuatro estaciones de Vivaldi o alguna sinfonía de Beethoven...y ahora mismo se me ocurre Ode to Joy, já! la ironía de su mensaje y mis acciones mientras la escucho... Será por eso que me excita aún más?
El placer. Es el placer, no sólo en lo desagradables y perversos que son mis actos, si no en la diversión al pensarlo, al descubrir que nadie más que yo, y usted, mi estimado anónimo lector, conocemos. El disfraz que uso, ¡qué bien me queda, mi estimado! Oh, a veces creo que Hollywood se ha de perder a una maravillosa estrella de la actuación al no tenerme, me gusta tanto llevar una doble o quizás hasta triple vida. Parecer una criatura tan simple y a veces hasta simpática con los demás, pero esconder tantos oscuros secretos.
 Admito que a veces no puedo contenerme, a veces este ser que oculto se asoma y sorprende la atención de algún objeto (llámese así a cualquier ser con el que me relacione), pero mis dotes de elegancia enseguida se expondrán en mi defensa, y cualquier extraña situación quedará en el olvido para ese objeto.
Ahh, pobres víctimas, pobres cosas. ¿Quién sospecharía de mi? Cómo quisiera que alguien supiese de esto, y que ría silenciosamente conmigo, que me comprenda y admire, que se fascine con mi demencia.
Quiero aclarar que el miedo a veces me invade, pero tengo trucos que me ayudan a quitarlo, quizás, sirva para muchas ocasiones, no sólo para salvar a un psicópata de una realidad que no quiere aceptar. Es el respeto, la elegancia y la educación. Nunca parecer más inteligente que cualquier objeto, siempre hay que parecer como idiota. La gente cree que puede confiarle todo a los idiotas, ya que éstos no entenderán los secretos ni distribuirán información que desconocen. Otros trucos son la modestia (falsa), la ausencia del prejuicio y nunca el temor a preguntar cuando algo no se entiende, eso nos hace ver más "humanos". Já!
 Sólo quiero quitar esta ansiedad, a veces temo perder el control, a veces no puedo resistirme y me hago daño a mí mismo. Luego me arrepiento y lloro. Luego me calmo y río, y quizás intento tocar el violín, aunque admito que lo hago pésimamente. 
 Quiero cerrar esta carta, o lo que esto se supone que sea, para preguntarle a mi lector, indirecta y retóricamente; ¿cómo es posible, que existiendo tantos placeres a nuestro alcance como el legado de los grandes artistas clásicos, haya criaturas que prefieran utilizar sustancias que arruinan lo más precioso que tenemos, nuestro cerebro? Ah, quítenme todo, pero nunca mi amado y querido cerebro, que tantos secretos y recuerdos me guarda. ¿Qué haría si me fallase! El sólo hecho de pensarlo me produce escalofríos. 
 Me despido, mi queridísimo acompañante secreto, en esta melancólica noche en la que le he confesado algo tan macabro, que necesitaba ser contado. Es un honor como siempre, su compañía. Estaré en contacto nuevamente, y quizás hasta le prometa contarle detalladamente alguna de mis fantasías que para ese momento haya vuelto realidad.
 Le escribe con total honestidad, el primer humano en Marte.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Dependencia ajena.

[Extracto de las crónicas del primer humano en Marte]
Al anónimo lector:

Me encuentro en un rincón de la nada, llorando gritando y riendo de la locura, está llegando, está comenzando.
No necesita pensar lo difícil que debe ser imaginarse mi estado en este momento, le ahorro el esfuerzo diciéndole que es imposible descifrarlo. Pensará que exagero, que mis calmas palabras no demuestran absolutamente nada de desesperación y enfermedad como le dije previamente. Pues, le digo que quizás esté perdiendo la cordura, pero jamás me quitarán mis bellas y preciadas palabras...qué sería de mi sin ellas, más que un cuerpo vacío en alma! 
Oh! La ópera, oh Carmen! que el escritor te tenga en su gloria!
No sé si sigo viviendo, no lo sé. 
Extraño al monstruo, extraño sentirme superior e independiente a su lado.
Extraño hacerle creer que me necesita demasiado, que su vida no tiene sentido sin mi presencia. Extraño que me desee sin que yo sienta lo mismo. Extraño que sienta que soy la única criatura que puede llegar a sentir un poco de compasión por él. Aunque no sea así...


sábado, 30 de noviembre de 2013

Una prueba.

[Extracto de las crónicas del primer humano en Marte]
Tanta preparación, tanta admiración, tanta espera para ver lo que resultó ser una criatura tan normal como las otras. Nada especial. Nada diferente. Tan vulgar...

Me aburro.
Me esfuerzo por creer que no es así. Realmente quiero que no lo sea.
Pero lo es.
Simple, igual. Superficial, nada por dentro que enorgullezca al escritor, nada.
No es un monstruo, no es un santo. Nada.
Por qué me fui? Ahora extraño al infectado, jamás debí abandonarlo en esa cueva.

[...] Una nueva era se acerca.
Encenderé un cigarrillo, y escucharé en mi mente alguna estación ficticia de Vivaldi. Meditaré unos momentos y luego todo será diferente.
Soy sólo un alma a la que el escritor ha puesto a prueba por entretenimiento, repetiré eso hasta que logre convencerme. La peor mentira es la que el mismo inventor se traga como un hecho que de veras ocurrió.
Después comienza la revolución.
Los invito a observar.